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Leontiev podría considerarse una de los máximos representantes de la teoría de la actividad.

Este enfoque socio constructivista centra su atención en la actividad, la cual entiende compuesta por sujetos, un objeto, unas acciones y unas operaciones.

Acciones y operaciones.

La actividad tiene dos aspectos: acciones y operaciones, ambas son las formas en que la actividad se lleva a cabo. Las acciones requieren una cierta concentración o atención para ser realizadas, mientras las operaciones son acciones que se realizan de manera rutinaria e inconsciente, se realizan casi de manera mecánica y en ellas el sujeto no tiene presenta la meta de la acción, lo cual no significa que no exista. Ambos niveles de actividad pueden “moverse” cambiar en función de los cambios que se den en la actividad. De hecho, las condiciones cambiantes de la actividad pueden reordenar los propios constituyentes de la actividad.

Los sujetos son conscientes.

Los sujetos son las personas que emprenden la actividad. Éstos tienen un objeto u objetivo que es lo que motiva la actividad, el deseo o necesidad que impulsa la acción. Los sujetos, pues, son conscientes del objetivo que persiguen, y llevan a cabo acciones orientadas a alcanzar ese objetivo. El objeto precede y motiva la actividad.

Los objetivos pueden transformarse a lo largo de la actividad, con lo que cambiaría la naturaleza de la actividad. Sin embargo tienen cierta permanencia, no cambian de manera instantánea.

La teoría de la actividad recoge del modelo de acción situada el hecho de que determinadas acciones pueden darse a nivel inconsciente. Sin embargo este hecho es verdad principalmente en las operaciones, por ejemplo escribir a máquina. Pero no considera que sea así en acciones que requieren mayor conciencia.

Además considera que explicar cómo se debe de hacer una operación suele hacer que la gente sea consciente, en cierto grado, de las operaciones. Incluso una entrevista bien hecha también ayuda a la conciencia de las operaciones.

Los artefactos.

Para la teoría de la actividad los artefactos mediatizan la actividad: instrumentos, signos, lenguaje y máquinas son creados por la propia gente para controlar su comportamiento. Los propios artefactos conllevan una cultura y una historia que se ponen de manifiesto en las actividades que acompañan, median el pensamiento y el comportamiento humano, por ejemplo no será lo mismo realizar un proceso de enseñanza-aprendizaje mediado por las TIC que sin ellas, pues le propia actividad cambia en función de los artefactos. Así la actividad de una persona asimila la experiencia de la humanidad ligada a los artefactos que utilice.

Esta teoría entiende que los las personas son seres activos, con objetivos, que controlan unas determinadas herramientas, artefactos, con unos determinados propósitos

El contexto.

Entienden como contexto la actividad en sí, o sea, lo que tiene lugar en un sistema de actividad, a saber: objeto, acciones, operaciones, los sujetos y los artefactos.

El contexto implica tanto elementos internos a la gente -los objetos o metas- como externos –artefactos, otra gente, escenarios.-. El contexto son las actividades que genera la gente de manera deliberada para perseguir unos objetos, usando unos artefactos y/o recursos, y con todo ello los propios sujetos cambian. El contexto es, pues, la propia relación transformadora entre gente y artefactos.

Recogida de datos.

Esta teoría realiza el análisis de datos a media o larga duración: la observación de la actividad se leva a cabo durante un trimestre y en él se recogen mediante transcripción verbal los datos que se consideren relevantes. Durante ese marco temporal se pueden haber producir cambios en los objetos y en el escenario estudiado.

Patrones generales.

La teoría de la actividad parte del análisis del objeto y a partir de ahí nos llevará a una visión global de la actividad, entendida como algo inferido  y construido con propósito consciente y planificado, pero que no está planificada momento a momento, sino que también encierra momentos de actividad más improvisados.

Pero esta teoría nos permitirá establecer unos patrones generales de la actividad y poder  generalizar y comparar diferentes actividades. La teoría de la actividad proporciona un marco para distinguir una actividad de otra y poder compararlas.

Valoración.

Para Nardi la teoría de la actividad sería la que nos permitiría estudiar los contextos teniendo presente las cuestiones históricas, de intencionalidad e históricas, lo que para ella hace a esta teoría un marco conceptual más adecuado que el modelo de acción situada y la teoría de la cognición distribuida, pero, a la vez, reconoce las aportaciones de esos enfoques teóricos: la importancia del flujo de actividad cotidiana aportado por la acción situada, y el que la cognición distribuida destaque el estudio de las representaciones tanto internas del individuo como las creadas por los artefactos. Por lo que acaba señalando que quizás  el éxito en el análisis de la interacción humano-computador esté en una síntesis de las tres teoría centrado en la teoría de la actividad.

Me llama la atención de esta teoría el hecho de que se considere a los sujetos conscientes de sus objetivos, y a estos los motores de la actividad. Ésta es una idea con la que simpatizo, pues considero al hombre un ser racional, y a los procesos de instrucción una planificación para dar respuesta a una situación o problema, por lo que se me hace difícil pensar en la actividad como algo no planificado o pensado con anterioridad a la acción, si bien reconozco que esa planificación se va ajustando a la situación a medida que se va implementando, pues es la única manera de dar respuestas a las situaciones reales. Así coincido con esta teoría en que hay una planificación y una readaptación de la misma a lo particular, esta idea nace en mí fruto de la experiencia en el ejercicio de la docencia.

Referencias.

Nardi, B. (1992). Studying context: A comparison of activity theory, situated action models and distributed cognition. Proceedings East-West Conference on Human-Computer Interaction. August 4–8, St. Petersburg, Russia. Pp. 352–359. En  http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/download?doi=10.1.1.128.3490&rep=rep1&type=pdf

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A partir del artículo de Nardi puedo hacer una primera aproximación a tres enfoques que estudian los procesos de enseñanza-aprendizaje desde el estudio de los contextos: el modelo de la acción situada, la teoría de la actividad y la teoría de la cognición distribuida. Las tres ponen de manifiesto que el agente aprende dentro de un contexto, donde se la interrelación entre individuos, artefactos y grupos sociales, lo que hace posible ese aprendizaje. Cómo se entienda esa interrelación es lo que diferenciará estos enfoques.

Según Nardi,  Lave y Schuman serían exponentes de este modelo. La acción situacional centra su análisis en la situación minuto a minuto. Lo importante es observar las interrelaciones segundo a segundo de los actores dentro de un entorno particular y concreto. Lo que realmente interesa no son tanto las personas o el entorno sino la interrelación que se da entre ellos. Es el propio entorno quien produce la actividad humana, y ésta tiene una naturaleza improvisada. Los individuos improvisan las soluciones en el momento que se encuentra ante la situación, las respuestas se entienden como soluciones creativas a situaciones únicas. La actividad se estructura en la inmediatez de la propia situación y no con antelación a ella. Las acciones tienen carácter emergente y contingente. Por lo que dentro de este enfoque no cabe explicar la actividad humana como fruto de planes preestablecidos, ni como resoluciones racionales. Es la situación en curso la que dirige el flujo de las acciones y no la reflexión, es la reacción del sujeto al entorno lo que determina la acción, por lo que no cabe hablar de metas de la acción. Las actividades no pueden distinguirse entre sí por sus metas u objetivos, éstos son post hoc. Cada actividad está constituida únicamente por la confluencia de factores particulares que se unen para formar una situación.

El analista concentrará su atención en observar el comportamiento observable, que puede ser reproducido por video u otro medio, y se tratará de ver qué acciones u operaciones realiza el sujeto (respuesta) ante diferentes situaciones (estímulo). No se prestará atención a lo que los sujetos piensas que están haciendo, por lo que entrevistas, explicaciones del sujeto no serán tenidas como relevantes.

En este enfoque no hay un intento de catalogar y predecir las reacciones pues la actividad sólo puede conocerse en la medida que se realiza in situ.

El análisis llevará a descripciones detalladas de las actividades particulares de los sujetos y que no es probable que se repitan en otros contextos, por lo que la comparación entre tareas y actividades se hace difícil y el trabajo comparativo para buscar patrones de actuación se hace imposible. Esta teoría presenta a los actores como agentes reactivos ante las situaciones en vez de cómo actores conscientes con planes de acción.

Con posterioridad Schuman y Trigg en la medida que se interesen por el diseño de la tecnología desde la acción situada incorporarán conceptos como el de “prácticas rutinarias” y “competencias rutinarias” para tratar de explicar determinadas regularidades observadas dentro de los ricos episodios particulares. Estas rutinas vienen a suponer planes y/o motivaciones en el comportamiento, lo cual entra en contradicción con el carácter emergente y contingente de la acción.

Desde esta posición se hace difícil generalizar e ir más allá de lo contingente, pero destacar de ella que se centra en lo concreto, en lo real, en la actividad cotidiana como punto de análisis.

El hecho que no considere los aspectos subjetivos o intencionales de los agentes la sitúa me hace ver a este enfoque demasiado reduccionista, puede ser cierto que parte de las soluciones surjan en el mismo proceso de la actividad, pero no considero que la experiencia, la reflexión, la racionalización sean algo que no cuenten para nada a la hora de afrontar una acción en una situación dada, somos seres históricos y por tanto la experiencia y la reflexión nos conforman de alguna manera, aunque con ello tampoco estoy afirmando que toda nuestra acción sea fruto de la reflexión.

A modo de apunte señalo que creo interesante el profundizar en como se desarrollan las comunidades de prácticas para entender mejor este modelo.

Referencias.

Nardi, B. (1992). Studying context: A comparison of activity theory, situated action models and distributed cognition. Proceedings East-West Conference on Human-Computer Interaction. August 4–8, St. Petersburg, Russia. Pp. 352–359. En  http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/download?doi=10.1.1.128.3490&rep=rep1&type=pdf

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